A veces creo que las aerolíneas lo hacen de aposta. Yo no tengo ningún problema con un vuelo corto, pero cuando ya pasa de las 4 horas.... eso se empieza a volver inhumano. A veces me imagino a los ejectivos de las aerólineas. Seguro en las juntas directivas, mientras beben whisky y deciden si poner 3 o 4 más filas de sillas en el avión, miran videos de pobres almas atormentadas buscando una comodidad esquiva. Y rién. Porque seguramente olvidaron hace tiempo la época en que viajaban en "coach".
Siempre que me monto en un avión, me lo pregunto. ¿En realidas esas sillas son la forma más óptima de llevar gente más cómoda? ¿O incluso de llevar MAS gente? Y siempre viene a mi mente una escena El Quinto Elemento. En ese caótico mundo futurista de taxis voladoras y pelirrojas con poquita ropa, había un adelanto tecnológico que mejoraba supremamente la calidad del viaje. (Bueno, en realidad había 2)
Cuando van para el planeta play al concierto de la diva, despues de encontrarse con el negro amariconado (Supergreen!!!), Korben y Leloo Dallas (multipass!!!) se montán en una nave espacial, donde no hay sillas sino una especie de cabinas, donde la gente va acostada, y hay televisores, computadores y toda la función. Será que nadie ha propuesto un sistema parecido? Despues de pasar 7 horas sentado (ni siquiera, a partir de las 4 horas) ya empiezo a pensar en ello. Y odio un poco a los ejecutivos de las aerolíneas. (El segundo invento era un botón que lo dormía a uno todo el viaje, que solle!!)

Los diseños de los aviones de pasajeros no han cambiado desde hace más de 60 años. Es el mismo chorizo de metal con alas. Pero algunos investigadores han propuesto nuevos diseños, más parecido a un ala delta. Este diseño reduce el ruido, el consumo de combustible y las emsiones de CO2. El problema principal, es que en la mitad habría mucho espacio, y dicen que sería muy aburridor para el pasajero. Yo en medio de mis trasnocho y mi jetlag, les grito: CAMAS!!! Cubículos como en el que metieron a Korben Dallas. Y s ihay que hacer una ventana pa que la gente no se aburra, que la hagan en el piso y el techo del avión. Así cuando uno no quiera dormir más en el avión (ayy se imaginan esa delicia) pues sale del cubículo y mira pa abajo en rato. O mesas con parqués. El parqués es perfecto para jugar a nada mientras se espera algo.
Pero todo hay que decirlo, hay algo que se parece a mi utopia. Se llama Bussiness Class, y las sillas se convierten en camas. Eso es el cielo, pero es un cielo muy caro.
Y ya que nos vamos con metáforas teológicas, un vuelo horrible y eterno podría ser una buena opción para un infierno. Imagen volar un trayecto que no termina en un avión ruidoso, en donde no cabes en la silla, con un vecino obeso que ronca, y atrás un bebé llorando. Comiendo las más mas luca de las comidas de avión. Turbulecenia de esas que te despiera cuando por obra y gracia del espíritu santo te estás quedando dormido. Fila de 20 personas para el baño.
Y azafatas más malaclases que las que me atendieron hoy.
Me despido desde la sala de espera de un aeropuerto muy bonito al otro lado del charco. Monto mi foto pa que me ponchen. Soy un despojo de ser humano. El vuelo estuvo bien, alcancé a dormir algo. Aunque le faltaba sal a la comida. Pero las azafatas de Iberia sí estaban remalaclases.
Cuando van para el planeta play al concierto de la diva, despues de encontrarse con el negro amariconado (Supergreen!!!), Korben y Leloo Dallas (multipass!!!) se montán en una nave espacial, donde no hay sillas sino una especie de cabinas, donde la gente va acostada, y hay televisores, computadores y toda la función. Será que nadie ha propuesto un sistema parecido? Despues de pasar 7 horas sentado (ni siquiera, a partir de las 4 horas) ya empiezo a pensar en ello. Y odio un poco a los ejecutivos de las aerolíneas. (El segundo invento era un botón que lo dormía a uno todo el viaje, que solle!!)
Los diseños de los aviones de pasajeros no han cambiado desde hace más de 60 años. Es el mismo chorizo de metal con alas. Pero algunos investigadores han propuesto nuevos diseños, más parecido a un ala delta. Este diseño reduce el ruido, el consumo de combustible y las emsiones de CO2. El problema principal, es que en la mitad habría mucho espacio, y dicen que sería muy aburridor para el pasajero. Yo en medio de mis trasnocho y mi jetlag, les grito: CAMAS!!! Cubículos como en el que metieron a Korben Dallas. Y s ihay que hacer una ventana pa que la gente no se aburra, que la hagan en el piso y el techo del avión. Así cuando uno no quiera dormir más en el avión (ayy se imaginan esa delicia) pues sale del cubículo y mira pa abajo en rato. O mesas con parqués. El parqués es perfecto para jugar a nada mientras se espera algo.
Pero todo hay que decirlo, hay algo que se parece a mi utopia. Se llama Bussiness Class, y las sillas se convierten en camas. Eso es el cielo, pero es un cielo muy caro.
Y ya que nos vamos con metáforas teológicas, un vuelo horrible y eterno podría ser una buena opción para un infierno. Imagen volar un trayecto que no termina en un avión ruidoso, en donde no cabes en la silla, con un vecino obeso que ronca, y atrás un bebé llorando. Comiendo las más mas luca de las comidas de avión. Turbulecenia de esas que te despiera cuando por obra y gracia del espíritu santo te estás quedando dormido. Fila de 20 personas para el baño.
Me despido desde la sala de espera de un aeropuerto muy bonito al otro lado del charco. Monto mi foto pa que me ponchen. Soy un despojo de ser humano. El vuelo estuvo bien, alcancé a dormir algo. Aunque le faltaba sal a la comida. Pero las azafatas de Iberia sí estaban remalaclases.

